Primer mensaje
Llega por el WhatsApp del consultorio y se asigna a una asistente, con el tiempo de respuesta a la vista.

ALMO Care ordena el camino de cada paciente quirúrgico: WhatsApp, agenda, autorizaciones y resultados en un solo lugar.

Pantalla real de ALMO Care. Pacientes y datos ficticios.
Ocho momentos entre la primera conversación y el resultado un año después. En cada uno, ALMO Care muestra quién es responsable y qué sigue.
El punto es tu paciente. Siempre tiene responsable, próxima acción y fecha.
Llega por el WhatsApp del consultorio y se asigna a una asistente, con el tiempo de respuesta a la vista.

Se agenda en los cupos libres del médico: si dos personas intentan el mismo horario, solo una lo consigue.

El caso nace con responsable, próxima acción y fecha. Diferido no es perdido: vuelve por sí solo en su fecha.

Cada orden se registra con su entidad y con quién la radica: el consultorio o el paciente.

Radicado, código y vencimiento a la vista. Si la niegan, el caso pasa a cotización particular sin perderse.

Exámenes y valoraciones con su estado. Los valida una persona del equipo: no basta con recibir el archivo.

Queda registrada la fecha confirmada y la institución. Si el paciente acepta que lo llamen con poca anticipación, entra a la lista de cancelación.

Escalas antes y después de la cirugía, en la tableta del consultorio o con un enlace por QR, con puntaje automático.

Cada rol ve su día: la asistente sus casos, la coordinación lo vencido y el médico sus cifras.
Casos con la próxima acción vencida, diferidos que regresan y conversaciones sin responder.

Un paciente que viaja o decide esperar vuelve automáticamente a la bandeja en la fecha acordada.
Cada lead perdido guarda su motivo y vuelve a la cola del equipo en su fecha de recontacto.
El embudo cuenta casos con cirugía indicada, no consultas, y muestra los motivos por los que no se operó.

Por radicar, esperando respuesta, negadas o por vencer. Cada una con su responsable.
Datos de salud tratados como lo que son: sensibles.
Cada consultorio tiene su base de datos en una cuenta a su nombre. Ningún otro cliente la comparte.
Cada rol ve solo lo que necesita. Mercadeo no accede a la agenda, a los casos quirúrgicos, a los resultados ni a los documentos del paciente.
Los números de documento de identidad y las credenciales de WhatsApp se guardan cifrados.
El formulario seguro para datos de identidad solo se activa cuando el consultorio aprueba su aviso de privacidad.
800+pruebas automáticas se ejecutan en cada cambio del código, incluidas las de permisos y aislamiento entre consultorios.
Cuéntanos cómo trabaja tu consultorio y te mostramos ALMO Care con casos como los tuyos.